Arsenal, Angeles Rodriguez
19 de septiembre - 15 de noviembre 2026






Hoja de sala

La Fábrica Geográfica


Entre los mitos del Pirineo aparecen mujeres de agua y seres de musgo; hombres lobo no los hay por estos parajes, aunque de brujas hay un montón. Otros han escrito libros de leyendas, recopilaciones de monstruos, incluso canciones, y sería difícil encontrar a alguien que no haya pensado en las montañas como mágicas y regaladas, entidades vivas, colectivas, como si de repente pudieran despertarse un día, levantarse y caminar. Aunque seguramente muchas leyendas del Pirineo perviven, muchas otras ya se habrán olvidado: a medida que se abandonan los bosques, las grandes casas y los huertos, queda poca gente para recordar, y los nuevos pobladores ven el bosque como una masa verde, homogénea, como si fueran lo mismo la Cerdanya y los Pallars.

Siguiendo a Silvia Federici, podríamos explorar cómo la caza de brujas fue un feminicidio originado para vaciar los pueblos de sus conocimientos propios, ancestrales, y de las disidencias frente al proceso, lento pero constante, hacia la modernidad. De hecho, sin la despoblación rural, las fábricas no se habrían llenado de mano de obra barata, algo que nos enlaza con los procesos coloniales históricos, así como con los migratorios actuales. Desplazar, desvincular, descomunalizar, como herramientas para la dominación de los cuerpos y los territorios. En Cataluña existe un registro exhaustivo de las más de mil personas ejecutadas entre los siglos XV y XVIII acusadas de brujería y, de hecho, las Ordinacions d’Àneu de 1424 son uno de los primeros textos europeos en los que se codifican los crímenes de brujería y se establecen las disposiciones legales para perseguirlos.

Pensar hoy en un mundo mágico, donde las hierbas y los animales participan de otra elaboración de la realidad, favorece una nueva visión de lo posible más allá de la crisis de la imaginación neoliberal. La artista Angeles Rodríguez nos introduce en esta visión a partir de sus estancias en Mussa (Cerdanya) y Moià (Moianès), como participante de la residencia Remeis. La exposición Arsenal elabora un puente entre el simbolismo mágico del Pirineo y el conocimiento indígena de Abya Yala, un proceso de investigación que para la artista conforma una Fábrica Geográfica, término que indica una metodología artística inspirada en su propia migración, de Tucumán, Argentina, a Ginebra, Suiza. Para la artista, esta práctica conecta con lo ch’ixi, un concepto desarrollado por Silvia Rivera Cusicanqui que viene a significar una coexistencia entre los saberes indígenas y occidentales que, en su hibridación, dan paso a una nueva forma de conocimiento que los sitúa en una posición de igualdad epistemológica, aunque sin borrar los procesos de dominación y explotación. Así, se abre un espacio de mediación que la artista aprovecha para entender cómo su experiencia del Pirineo catalán está filtrada por su posición de migrante, criada en el norte de Argentina, en una de las provincias donde existe una mayor persistencia de los saberes de las poblaciones originarias.

Arsenal se inspira en las trementinaires, aquellas mujeres que preparaban ungüentos, pociones y amuletos para curar y proteger. Aquí, la artista desarrolla un lenguaje escultórico haciendo uso de materiales naturales como la madera o la cerámica para crear lanzas o recipientes. También están presentes elementos de hierro que siguen la antigua tradición de colgar carlinas en los portales de las casas, y cuya presencia la artista ha ido rastreando hasta observar cómo continúa hoy en las rejas decorativas de la arquitectura vernácula.

Esta exposición presenta una acumulación, fruto de una investigación material y formal que busca en el lenguaje propio del Pirineo una apreciación de formas de vincularse con la tierra. Frente a la despoblación y la utilización del paisaje como decorado turístico, o frente al uso de los recursos y el olvido de los bosques, parece necesario crear un nuevo vocabulario que vuelva a conectarnos con la tierra, teniendo en cuenta las particularidades del contexto de colapso actual. ¿Podríamos entender, entonces, este Arsenal como nuestras armas frente a una visión extractiva que concibe la tierra como un cuerpo pasivo y disponible? ¿Cómo debemos prepararnos ante la embestida de la extrema derecha y sus formas de dominación, engaño y manipulación? En un momento en el que todo parece pender de un hilo, seguramente nos faltan los poderes de las brujas.


Texto por Xavier Acarín Wieland